domingo, 14 de septiembre de 2008
La importancias de Herramientas de Excell
Las nuevas tecnologías nos han invandido en todas las áreas de conocimiento, la docencia no ha sido la excepción. Son de tanta utilidad que la Reforma no se pudiera concebir sin ellas. Claro está que la herramienta de Excell nos abre nuevas oportunidades para explotar la imaginación de los estudiantes, su capacidad de investigar e indagar en el basto mundo de la red.
Mi experiencia con la herramienta de excell fue grata sorpresa porque encontre entre sus actividades el como manejar información (fichas de bibliográficas, líneas de tiempo). Herramientas de investigación documental tan necesarias para discriminar información de los alumnos y que nosotros los maestros generalmente se las solicitamos para reforzar sus trabajos de reportes de consulta bibliográficas.
Por otro lado entre más información sean capaces de procesar los estudiantes serán mas aptos para aplicar sus conocimientos en temáticas de interés general. No su puede concebir el desarrollo de manera aislada por eso la participación de la tecnología en la enseánza le abre un canal privilegiado -tanto a los docentes como a los alumnos. Nos lleva a unirnos en proyectos colectivos, participativos de los problemas del mundo. Hemos entrado a una nueva era. Debemos unirnos todos para trabajar en los grandes problemas del mundo: la contaminación, la pobreza, el hambre, etc.
Hay mucho por aprender ... El conocimiento es la llave que abre al mundo.
jueves, 11 de septiembre de 2008
Reflexión sobre el aprendizaje y el desarrollo de las competencias
El aprender y el desarrollo de las competencias
Bueno es poco complejo el manejo de la situación de desarrollo de las competencias dentro de un marco cambiante donde la tecnología es la ciencia que tiene como parámetro de vínculo entre el avance y la integración a un mundo globalizado. El gran reto de las Universidades es integrar el dinamismo en el quehacer docente, sin transgredir los principios de didáctica expositiva quitándole la parte benevolente. Para eso el docente tiene que mantener el interés centrado en las expectativas de los estudiantes, situarlos y sobre todo accionar esos mecanismos que lo hagan colaborar en la construcción de sus conocimientos partiendo de la consigna aprender para convivir. Para ello tenemos que tratar algunos conceptos básicos, que serán útiles para comprender la integración de un pensamiento psicoemocional, capaz y colaborativo como parte de la formación de los nuevos profesionistas.
El primer principio a analizar es el concepto de competencia aunque existen un sin fin de acepciones, me inclino como: “la capacidad que una persona a adquirir ciertas actividades humanas, profesionales y emocionales que lo integran a un mundo cada vez más participativo – que lo vuelve un ciudadano del mundo.
De hecho trato de quitar los aspectos metalizados del concepto, por un lado, lo humanizo. Por que si pensamos que la competencia es lo que nos confronta, nos mide, eso vuelve al ser humano que todas sus cualidades pierdan el más elemental valor de humanidad, lo convierte un objeto. Al principio el termino lo acuñan los piases avanzados donde su lema es la máxima eficiencia, la productividad es la regla fundamental para medir la capacidad de ser un buen trabajador. Las horas de trabajo se viven en una constante competencia y por ello la eficiencia se vuelve parte de una vida estresante o eres apto o no. El mundo del capital impone sus reglas por encima de los intereses de todos. Lo importante estar dentro de la mercado y como lograrlo define una serie de estrategias que se enfocan en hacer más competentes a sus trabajadores (ellos los llaman colaboradores) para eso es necesario sugerir al sector educativo (exclusivamente las Universidades) que se necesitan hombres y mujeres más capaces.
“En este marco neoliberal de los países del primer mundo es que categóricamente se afirma: "Parte de la razón por la que en la actualidad la competencia se considera un asunto de tan inmensa importancia potencial quizá sea la suposición existente en gran parte de la literatura de que se está viviendo una época de grandes e intensos cambios tecnológicos que están reconfigurando radicalmente los mundos socioeconómicos en los que operan las competencias y que los ciudadanos del siglo XXI deben adaptarse a esta nueva realidad".
Ante semejante realidad las Universidades deben incorporar la dimensión colaborativa y humana a fin de fomentar un cierto espíritu comunitario aun en el ámbito del trabajo y la empresa. Sin dejar de largo la reflexión critica-valorativa del proceso aprendizaje y no volvernos en maquiladores de profesionistas para puestos prediseñados a las necesidades de las empresas.
Tal vez sea básico lo anterior para asegurar la continuidad de las universidades pero a la larga caeríamos en estatización de un concepto inapropiado para la institución. La universidad es un recinto donde se imparte cátedra no es un centro de adiestramiento. Por ello, si la Universidad desea continuar funcionar como un templo del conocimiento debe ser capaz de integrar la acción y situar el conocimiento para que el alumno construya su conocimiento partiendo de experiencia previas. Lo anterior puede sustentarse: "A través de la interacción con otras personas –postula Moreno-, los seres humanos forman un esquema conceptual referencial y operativo (ECRO) mediante el cual configuran una visión determinada de sí mismos, de los demás, de la sociedad y de la realidad en general.
Otro nuevo paradigma que se integra en la acepción de la nueva educación del Siglo XXI la educación debe ser centrada en el objeto de estudio, de hecho deben reproducir la realidad de las profesiones, tal vez sea una especie de laboratorio, por ejemplo: La Sorbona en París hace lo siguiente para aquellos aspirantes a medicina. Los recluta y los lleva a hospitales para que aprendan a curar, a canalizar, vivir guardias auxiliando doctores y enfermeras hasta después de un año se lleva a cabo la selección para los futuros doctores. Este si es un conocimiento centrado en necesidades reales y sobre cubre los intereses de los estudiantes. En relación a lo anterior Carl R. Rogers, fundador del enfoque educativo de la psicología humanista-existencial denominado genéricamente “Educación centrada en el estudiante”, afirma en su segunda hipótesis: "Una persona aprende significativamente sólo aquellas cosas que percibe como vinculadas con la supervivencia o desarrollo de la estructura del sí-mismo. De hecho reza un viejo refrán en donde esta atención y ahí esta tu interés.
En conjunto la acción, el aprendizaje centrado y sobre todo con una visión humanista nos acerca a tener un panorama más completo de todo los procesos tan cambiantes de la sociedad postmoderna donde sigue siendo importante la integración de capital en el desarrollo de los pueblos, dando un viraje a cuidar más los aspectos humanitarios del hombre, seguirá siendo importante la eficiencia pero debe atender todos los aspectos sociales básicos de la humanidad: derecho a ser libre, expresar abiertamente sus opiniones, cuidar el medio ambiente y rescatarlo de todo ese daño que le ha provocado la explotación irracional. Será la educación quien logre esta transformación. Debemos pensar que todos los docentes del planeta tenemos una responsabilidad en común: el compromiso.
Bueno es poco complejo el manejo de la situación de desarrollo de las competencias dentro de un marco cambiante donde la tecnología es la ciencia que tiene como parámetro de vínculo entre el avance y la integración a un mundo globalizado. El gran reto de las Universidades es integrar el dinamismo en el quehacer docente, sin transgredir los principios de didáctica expositiva quitándole la parte benevolente. Para eso el docente tiene que mantener el interés centrado en las expectativas de los estudiantes, situarlos y sobre todo accionar esos mecanismos que lo hagan colaborar en la construcción de sus conocimientos partiendo de la consigna aprender para convivir. Para ello tenemos que tratar algunos conceptos básicos, que serán útiles para comprender la integración de un pensamiento psicoemocional, capaz y colaborativo como parte de la formación de los nuevos profesionistas.
El primer principio a analizar es el concepto de competencia aunque existen un sin fin de acepciones, me inclino como: “la capacidad que una persona a adquirir ciertas actividades humanas, profesionales y emocionales que lo integran a un mundo cada vez más participativo – que lo vuelve un ciudadano del mundo.
De hecho trato de quitar los aspectos metalizados del concepto, por un lado, lo humanizo. Por que si pensamos que la competencia es lo que nos confronta, nos mide, eso vuelve al ser humano que todas sus cualidades pierdan el más elemental valor de humanidad, lo convierte un objeto. Al principio el termino lo acuñan los piases avanzados donde su lema es la máxima eficiencia, la productividad es la regla fundamental para medir la capacidad de ser un buen trabajador. Las horas de trabajo se viven en una constante competencia y por ello la eficiencia se vuelve parte de una vida estresante o eres apto o no. El mundo del capital impone sus reglas por encima de los intereses de todos. Lo importante estar dentro de la mercado y como lograrlo define una serie de estrategias que se enfocan en hacer más competentes a sus trabajadores (ellos los llaman colaboradores) para eso es necesario sugerir al sector educativo (exclusivamente las Universidades) que se necesitan hombres y mujeres más capaces.
“En este marco neoliberal de los países del primer mundo es que categóricamente se afirma: "Parte de la razón por la que en la actualidad la competencia se considera un asunto de tan inmensa importancia potencial quizá sea la suposición existente en gran parte de la literatura de que se está viviendo una época de grandes e intensos cambios tecnológicos que están reconfigurando radicalmente los mundos socioeconómicos en los que operan las competencias y que los ciudadanos del siglo XXI deben adaptarse a esta nueva realidad".
Ante semejante realidad las Universidades deben incorporar la dimensión colaborativa y humana a fin de fomentar un cierto espíritu comunitario aun en el ámbito del trabajo y la empresa. Sin dejar de largo la reflexión critica-valorativa del proceso aprendizaje y no volvernos en maquiladores de profesionistas para puestos prediseñados a las necesidades de las empresas.
Tal vez sea básico lo anterior para asegurar la continuidad de las universidades pero a la larga caeríamos en estatización de un concepto inapropiado para la institución. La universidad es un recinto donde se imparte cátedra no es un centro de adiestramiento. Por ello, si la Universidad desea continuar funcionar como un templo del conocimiento debe ser capaz de integrar la acción y situar el conocimiento para que el alumno construya su conocimiento partiendo de experiencia previas. Lo anterior puede sustentarse: "A través de la interacción con otras personas –postula Moreno-, los seres humanos forman un esquema conceptual referencial y operativo (ECRO) mediante el cual configuran una visión determinada de sí mismos, de los demás, de la sociedad y de la realidad en general.
Otro nuevo paradigma que se integra en la acepción de la nueva educación del Siglo XXI la educación debe ser centrada en el objeto de estudio, de hecho deben reproducir la realidad de las profesiones, tal vez sea una especie de laboratorio, por ejemplo: La Sorbona en París hace lo siguiente para aquellos aspirantes a medicina. Los recluta y los lleva a hospitales para que aprendan a curar, a canalizar, vivir guardias auxiliando doctores y enfermeras hasta después de un año se lleva a cabo la selección para los futuros doctores. Este si es un conocimiento centrado en necesidades reales y sobre cubre los intereses de los estudiantes. En relación a lo anterior Carl R. Rogers, fundador del enfoque educativo de la psicología humanista-existencial denominado genéricamente “Educación centrada en el estudiante”, afirma en su segunda hipótesis: "Una persona aprende significativamente sólo aquellas cosas que percibe como vinculadas con la supervivencia o desarrollo de la estructura del sí-mismo. De hecho reza un viejo refrán en donde esta atención y ahí esta tu interés.
En conjunto la acción, el aprendizaje centrado y sobre todo con una visión humanista nos acerca a tener un panorama más completo de todo los procesos tan cambiantes de la sociedad postmoderna donde sigue siendo importante la integración de capital en el desarrollo de los pueblos, dando un viraje a cuidar más los aspectos humanitarios del hombre, seguirá siendo importante la eficiencia pero debe atender todos los aspectos sociales básicos de la humanidad: derecho a ser libre, expresar abiertamente sus opiniones, cuidar el medio ambiente y rescatarlo de todo ese daño que le ha provocado la explotación irracional. Será la educación quien logre esta transformación. Debemos pensar que todos los docentes del planeta tenemos una responsabilidad en común: el compromiso.
lunes, 25 de agosto de 2008
Las competencias para el Siglo XXI
Logros para el Siglo XXI
El Siglo XXI nos trae como consecuencia un sin fin de cambios vertiginosos en todos los aspectos sociales del hombre, aunque cabe mencionar que los cambios se han producidos desde una estructura inicial: la económica. La economía ha promovido una mayor integración en todos los aspectos reguladores del quehacer humano de la ciencia y la tecnología; sin dejar de largo la educación. La educación será el único vínculo entre los pueblos que los vuelva coparticipes de toda una problemática en común: vivir en armonía en sociedad. Por eso, se debe cimentar sólidos principios de cooperación internacional en todos los aspectos que afectan al mundo: la pobreza, la desigualdad económica, desempleo, la contaminación ambiental, la falta de valores éticos, el respeto por la dignidad humana y el respeto a sus creencias religiosas.
Al parecer para llevar a cabo todos estos cambios tenemos que cimentar competencias para la vida en los estudiantes, integrarlos a un mundo y relacionarlo con sus problemas. Por que lo que hoy vivimos es la suma de un conjunto de decisiones mal encauzadas por un pequeño grupo de poder, los poderosos, los dueños del capital financiero. Solamente en el siglo pasado llevaron a colapsar a casi todos los ecosistemas, depredando en la tierra y en mar para obtener todo el beneficio posible. Pero hoy surge la incógnita que será del hombre de este siglo. ¿Sobrevivirá? ¿Nos extinguiremos? Pueden surgir miles de preguntas. Pero el vehículo básico para rescatar al hombre es a través de la educación. Por eso naciones y organismos internacionales se han visto en la necesidad de trabajar algo tan vital en el hombre: su conciencia.
Es a través de esas dosis de integración humana, llamado conocimiento, donde el hombre se volcará a sus principios fundamentales. Luchará por construir la nueva sociedad que se enfoque en compartir sus problemas y los resuelva, trabajaran de manera colaborativa buscando el bien común. Con una participación activa de todos los ciudadanos en lucha a un frente colectivo que erradique la explotación del hombre por hombre. Todo se puede cambiar si la humanidad olvida sus diferencias, integra sus grandes logros y los comparte con moradores del planeta. Esta modalidad educativa no solo traspasa frontera, las derrumba, te quita la etiqueta de habitante te vuelve ciudadano del mundo. Nos transforma en una civilización nueva.
El Siglo XXI nos trae como consecuencia un sin fin de cambios vertiginosos en todos los aspectos sociales del hombre, aunque cabe mencionar que los cambios se han producidos desde una estructura inicial: la económica. La economía ha promovido una mayor integración en todos los aspectos reguladores del quehacer humano de la ciencia y la tecnología; sin dejar de largo la educación. La educación será el único vínculo entre los pueblos que los vuelva coparticipes de toda una problemática en común: vivir en armonía en sociedad. Por eso, se debe cimentar sólidos principios de cooperación internacional en todos los aspectos que afectan al mundo: la pobreza, la desigualdad económica, desempleo, la contaminación ambiental, la falta de valores éticos, el respeto por la dignidad humana y el respeto a sus creencias religiosas.
Al parecer para llevar a cabo todos estos cambios tenemos que cimentar competencias para la vida en los estudiantes, integrarlos a un mundo y relacionarlo con sus problemas. Por que lo que hoy vivimos es la suma de un conjunto de decisiones mal encauzadas por un pequeño grupo de poder, los poderosos, los dueños del capital financiero. Solamente en el siglo pasado llevaron a colapsar a casi todos los ecosistemas, depredando en la tierra y en mar para obtener todo el beneficio posible. Pero hoy surge la incógnita que será del hombre de este siglo. ¿Sobrevivirá? ¿Nos extinguiremos? Pueden surgir miles de preguntas. Pero el vehículo básico para rescatar al hombre es a través de la educación. Por eso naciones y organismos internacionales se han visto en la necesidad de trabajar algo tan vital en el hombre: su conciencia.
Es a través de esas dosis de integración humana, llamado conocimiento, donde el hombre se volcará a sus principios fundamentales. Luchará por construir la nueva sociedad que se enfoque en compartir sus problemas y los resuelva, trabajaran de manera colaborativa buscando el bien común. Con una participación activa de todos los ciudadanos en lucha a un frente colectivo que erradique la explotación del hombre por hombre. Todo se puede cambiar si la humanidad olvida sus diferencias, integra sus grandes logros y los comparte con moradores del planeta. Esta modalidad educativa no solo traspasa frontera, las derrumba, te quita la etiqueta de habitante te vuelve ciudadano del mundo. Nos transforma en una civilización nueva.
jueves, 14 de agosto de 2008
El artículo sobre como enseñar litertura
Artículo sobre Didácticas de cómo enseñar Literatura
Jesús Salvador Patiño Monjaraz
La Literatura es una de las ciencias de mayor tradición dentro del mapa curricular que forja los valores humanos más trascendentales de todo estudiante. Pero los docentes al igual que la asignatura se enfrentan a la indiferencia general de casi todos los estudiantes. ¿La imaginación se ha condenado al olvido? ¿Las historias fantásticas que nos hacían soñar han muerto? O la Literatura es solo para personas que viven extrapoladas en dos dimensiones: la imaginación y el sueño. El tema que propongo se enfoca en la realidad contundente de la perdida del interés de los adolescentes en la lectura, aunque estoy usando como referencia a la Literatura como el pretexto ideal para acércanos a unas de las actividades que debemos fomentar a través de esta arte.
Mi propuesta didáctica se sustenta en auxiliarnos a través de cuentos clásicos para ubicar al estudiante en un mundo cada vez más alejado de sus valores humanos, olvidándonos de esas raíces que unían y nos volvían solidarios con el resto de los elementos de la biodiversidad. Partiremos de elementos sencillos para integrar al alumno en una concepción sencilla del hombre, la tradición oral; la oralidad por siglos fue usada por muchos pueblos para educar a los niños y jóvenes en la historia de sus pueblos. Por ejemplo, el pueblo hebreo se contaba de generación en generación las grandes hazañas, el uso la expresión oral como un medio o vínculo entre su pueblo y Dios, gracias a esa transmisión podemos encontrar ciertas similitudes entre los grandes mitos de la Biblia y algunos mitos hindúes. Realmente los pueblos se conocían o simplemente intuían sus mismas necesidades de identidad. Por todo lo anterior, la expresión oral es la depositaría principal de todos esos acontecimientos de la vida de esos pueblos. Siendo los cuentistas los que darían espacio a recrear todas estas realidades a través de todos esos seres plagados con un alto contenido humano pero en mundos paralelos, donde no podían contaminarse con las deficiencias humanas y la podredumbre de sus vicios.
Los cuentos nos salvan de una realidad lacerante y pervertida. Ellos tienen la facultad de confrontar todos nuestros anhelos y los subliman a tal grado que nos volvemos niños, no dudamos, confiamos tanto que nos dejamos de pensar de manera lógica nos volvemos receptivos, nos despojamos del hombre perverso y nos atrevemos a ver tras la rendija de la inocencia. Eso representan los cuentos dentro la Literatura nos lleva al mundo de la pureza, al pilar de la grandeza: la niñez. Ana María Matute sostiene que “los cuentos de hadas son la voz del pueblo, del pueblo que no tenía voz”.
Imaginemos que sería de los niños de los frijoles mágicos de los hermanos Grimm acaso en el subyace un fin social: la pobreza. Disfrazada de con una solución mágica, a la luz de la luna las habichuelas crecen tanto que llegan a un castillo donde vive un gigante que tiene todo en abundancia pero el gigante es infeliz. Puede ser una visión simplista, pero acaso no refleja toda una filosofía de vida. Donde la única aspiración del hombre del siglo XVIII era verlo todo a través de la influencia romántica, los valores no escapan están ahí. Nunca me imagine que Charles Dickens tendría tan buen tino en plantearnos una realidad tan descarnada en su ser tan noble y humano como David Copperfield. Nos confronta y nos dice hacía donde va la sociedad. Por ello no podemos dejar de largo los cuentos de hadas son una solución a una realidad que sobrepasa las barreras de la razón.
En mi artículo ofrezco una relación elemental para explotemos la didáctica que nos ofrece un cuento. No pensemos que es solo una pequeña narración con tintes de inocencia, es todo un diagrama de una realidad cantada en metáforas sencillas. No perdamos de vista que la esencia principal de la didáctica es promover la libertad de los hombres para que sean independientes, que se expresen. El arte de la Literatura lo ha hecho por siglos, de igual forma, porque nosotros los docentes podemos seguir forjando hombres que se atrevan a seguir hablando de su realidad. La expresión oral en complemento que junto con la expresión escrita fortalece al joven, lo integra y lo hace cooparticipe de su responsabilidad con el resto de la humanidad. Vigostsky afirma que el desarrollo mental del ser humano tiene su origen en la comunicación verbal entre el niño y el adulto. El lenguaje, como base de la comunicación verbal, es aprendido a través de una relación afectiva con el entorno. Pero nuestra sociedad ha condenado a la expresión oral como un elemento esporádico, casi no lo usamos. Hoy se habla muy poco entre los integrantes de una familia, todo queda en un aparente conocimiento de causa: no tenemos tiempo como para perderlo en banalidades. La única opción que nos rescata es la práctica de la lectura. Ella es la fuente de la información, la comunicación y la expresión. Los maestros debemos leerles a alumnos por lo menos cinco minutos al día con eso sería suficiente para que ellos fomenten su hábito y sobre todo lo fortalezcan con la escritura. Por ello proponemos estrategias didácticas para acércanos a la escritura:
El festival de la lectura
Es una actividad enfocada a los alumnos ciclo superior. Cada alumno deberá traer su libro favorito a la clase. Se le presentará a sus compañeros de la manera que él considere más oportuna, dejando espacio a la imaginación, y con el objetivo de intrigar a sus compañeros para que deseen leerlo.
Mi vida es un cuento
Recurriremos a los padres, amigos, libreros o escritores. Lo importante es que sean grandes lectores. Ellos contarán sus experiencias con la lectura, y cómo a lo largo de su vida les ha marcado uno u otro libro, como han influido en su pensamiento o en el concepto de sí mismos. Cómo, poco a poco, al crecer han ido cambiando de gustos y con ellos, de géneros literarios, cómo han permanecido fieles a algunos de los géneros que fueron sus favoritos de pequeños, incluso su fidelidad a un mismo libro a través de los años...
Dando vida a un cuento
En esta actividad los alumnos elegirán un cuento y sus personajes. Entre todos decidirán la manera en que lo van a representar. Pueden hacer un guiñol, un mimo o una obra de teatro clásico. Ellos mismos serán los encargados de adaptar el cuento.
La hora del cuento
No debemos olvidar que debemos leer a los alumnos diariamente un fragmento de un libro. Escogeremos uno que nos garantice que los jóvenes se ‘engancharán’ a él. De esta manera querrán cada vez más, hasta que lleguen a buscarlo por sí mismos. No porque tengamos, o lleguemos a tener un curso muy lector dejaremos de realizar esta actividad con los educandos, pues el placer de escuchar un buen cuento bien narrado es algo que no debemos dejar de ofrecer a nuestros alumnos. Por ahí también debe ir nuestro empeño: en perder la vergüenza y disfrutar del cuento tanto como lo puedan hacer ellos. Podemos invitar a los abuelos, padres, libreros, escritores, amigos en general que quieran leernos un cuento que les ha llamado mucho la atención. Animaremos a los propios alumnos a que lean sus cuentos favoritos a los demás.
En síntesis, la expresión oral va de la mano de la lectura, en la medida que los jóvenes fortalezcan su interés en esta actividad aprenderán a desarrollar un mejor léxico para construir una mejor comunicación escrita. Todo aunado al interés que los docentes fomentemos en la vida de todos ellos. No obstante, la realidad nos rebasa y los medios han condenado a la imaginación al olvido, pero los podemos volver nuestros aliados, hay que sugerir a los estudiantes que lean libros en línea, porque la mayoría de ellos pasan mucho tiempo frente a la computadora, pueden encontrar tanta información sobre los cuentos clásicos. De igual forma los docentes podemos interactuar con este medio donde ellos establezcamos con claridad las reglas del juego, fortalecer los vínculos con universidades que manejan los mismos temas y buscar especialista en la docencia. Ya no vivimos alejados, somos una aldea mundial. Todos participamos en el avance del conocimiento.
Jesús Salvador Patiño Monjaraz
La Literatura es una de las ciencias de mayor tradición dentro del mapa curricular que forja los valores humanos más trascendentales de todo estudiante. Pero los docentes al igual que la asignatura se enfrentan a la indiferencia general de casi todos los estudiantes. ¿La imaginación se ha condenado al olvido? ¿Las historias fantásticas que nos hacían soñar han muerto? O la Literatura es solo para personas que viven extrapoladas en dos dimensiones: la imaginación y el sueño. El tema que propongo se enfoca en la realidad contundente de la perdida del interés de los adolescentes en la lectura, aunque estoy usando como referencia a la Literatura como el pretexto ideal para acércanos a unas de las actividades que debemos fomentar a través de esta arte.
Mi propuesta didáctica se sustenta en auxiliarnos a través de cuentos clásicos para ubicar al estudiante en un mundo cada vez más alejado de sus valores humanos, olvidándonos de esas raíces que unían y nos volvían solidarios con el resto de los elementos de la biodiversidad. Partiremos de elementos sencillos para integrar al alumno en una concepción sencilla del hombre, la tradición oral; la oralidad por siglos fue usada por muchos pueblos para educar a los niños y jóvenes en la historia de sus pueblos. Por ejemplo, el pueblo hebreo se contaba de generación en generación las grandes hazañas, el uso la expresión oral como un medio o vínculo entre su pueblo y Dios, gracias a esa transmisión podemos encontrar ciertas similitudes entre los grandes mitos de la Biblia y algunos mitos hindúes. Realmente los pueblos se conocían o simplemente intuían sus mismas necesidades de identidad. Por todo lo anterior, la expresión oral es la depositaría principal de todos esos acontecimientos de la vida de esos pueblos. Siendo los cuentistas los que darían espacio a recrear todas estas realidades a través de todos esos seres plagados con un alto contenido humano pero en mundos paralelos, donde no podían contaminarse con las deficiencias humanas y la podredumbre de sus vicios.
Los cuentos nos salvan de una realidad lacerante y pervertida. Ellos tienen la facultad de confrontar todos nuestros anhelos y los subliman a tal grado que nos volvemos niños, no dudamos, confiamos tanto que nos dejamos de pensar de manera lógica nos volvemos receptivos, nos despojamos del hombre perverso y nos atrevemos a ver tras la rendija de la inocencia. Eso representan los cuentos dentro la Literatura nos lleva al mundo de la pureza, al pilar de la grandeza: la niñez. Ana María Matute sostiene que “los cuentos de hadas son la voz del pueblo, del pueblo que no tenía voz”.
Imaginemos que sería de los niños de los frijoles mágicos de los hermanos Grimm acaso en el subyace un fin social: la pobreza. Disfrazada de con una solución mágica, a la luz de la luna las habichuelas crecen tanto que llegan a un castillo donde vive un gigante que tiene todo en abundancia pero el gigante es infeliz. Puede ser una visión simplista, pero acaso no refleja toda una filosofía de vida. Donde la única aspiración del hombre del siglo XVIII era verlo todo a través de la influencia romántica, los valores no escapan están ahí. Nunca me imagine que Charles Dickens tendría tan buen tino en plantearnos una realidad tan descarnada en su ser tan noble y humano como David Copperfield. Nos confronta y nos dice hacía donde va la sociedad. Por ello no podemos dejar de largo los cuentos de hadas son una solución a una realidad que sobrepasa las barreras de la razón.
En mi artículo ofrezco una relación elemental para explotemos la didáctica que nos ofrece un cuento. No pensemos que es solo una pequeña narración con tintes de inocencia, es todo un diagrama de una realidad cantada en metáforas sencillas. No perdamos de vista que la esencia principal de la didáctica es promover la libertad de los hombres para que sean independientes, que se expresen. El arte de la Literatura lo ha hecho por siglos, de igual forma, porque nosotros los docentes podemos seguir forjando hombres que se atrevan a seguir hablando de su realidad. La expresión oral en complemento que junto con la expresión escrita fortalece al joven, lo integra y lo hace cooparticipe de su responsabilidad con el resto de la humanidad. Vigostsky afirma que el desarrollo mental del ser humano tiene su origen en la comunicación verbal entre el niño y el adulto. El lenguaje, como base de la comunicación verbal, es aprendido a través de una relación afectiva con el entorno. Pero nuestra sociedad ha condenado a la expresión oral como un elemento esporádico, casi no lo usamos. Hoy se habla muy poco entre los integrantes de una familia, todo queda en un aparente conocimiento de causa: no tenemos tiempo como para perderlo en banalidades. La única opción que nos rescata es la práctica de la lectura. Ella es la fuente de la información, la comunicación y la expresión. Los maestros debemos leerles a alumnos por lo menos cinco minutos al día con eso sería suficiente para que ellos fomenten su hábito y sobre todo lo fortalezcan con la escritura. Por ello proponemos estrategias didácticas para acércanos a la escritura:
El festival de la lectura
Es una actividad enfocada a los alumnos ciclo superior. Cada alumno deberá traer su libro favorito a la clase. Se le presentará a sus compañeros de la manera que él considere más oportuna, dejando espacio a la imaginación, y con el objetivo de intrigar a sus compañeros para que deseen leerlo.
Mi vida es un cuento
Recurriremos a los padres, amigos, libreros o escritores. Lo importante es que sean grandes lectores. Ellos contarán sus experiencias con la lectura, y cómo a lo largo de su vida les ha marcado uno u otro libro, como han influido en su pensamiento o en el concepto de sí mismos. Cómo, poco a poco, al crecer han ido cambiando de gustos y con ellos, de géneros literarios, cómo han permanecido fieles a algunos de los géneros que fueron sus favoritos de pequeños, incluso su fidelidad a un mismo libro a través de los años...
Dando vida a un cuento
En esta actividad los alumnos elegirán un cuento y sus personajes. Entre todos decidirán la manera en que lo van a representar. Pueden hacer un guiñol, un mimo o una obra de teatro clásico. Ellos mismos serán los encargados de adaptar el cuento.
La hora del cuento
No debemos olvidar que debemos leer a los alumnos diariamente un fragmento de un libro. Escogeremos uno que nos garantice que los jóvenes se ‘engancharán’ a él. De esta manera querrán cada vez más, hasta que lleguen a buscarlo por sí mismos. No porque tengamos, o lleguemos a tener un curso muy lector dejaremos de realizar esta actividad con los educandos, pues el placer de escuchar un buen cuento bien narrado es algo que no debemos dejar de ofrecer a nuestros alumnos. Por ahí también debe ir nuestro empeño: en perder la vergüenza y disfrutar del cuento tanto como lo puedan hacer ellos. Podemos invitar a los abuelos, padres, libreros, escritores, amigos en general que quieran leernos un cuento que les ha llamado mucho la atención. Animaremos a los propios alumnos a que lean sus cuentos favoritos a los demás.
En síntesis, la expresión oral va de la mano de la lectura, en la medida que los jóvenes fortalezcan su interés en esta actividad aprenderán a desarrollar un mejor léxico para construir una mejor comunicación escrita. Todo aunado al interés que los docentes fomentemos en la vida de todos ellos. No obstante, la realidad nos rebasa y los medios han condenado a la imaginación al olvido, pero los podemos volver nuestros aliados, hay que sugerir a los estudiantes que lean libros en línea, porque la mayoría de ellos pasan mucho tiempo frente a la computadora, pueden encontrar tanta información sobre los cuentos clásicos. De igual forma los docentes podemos interactuar con este medio donde ellos establezcamos con claridad las reglas del juego, fortalecer los vínculos con universidades que manejan los mismos temas y buscar especialista en la docencia. Ya no vivimos alejados, somos una aldea mundial. Todos participamos en el avance del conocimiento.
domingo, 10 de agosto de 2008
Como llegué a ser maestro
Labrando mi profesión
Hola soy Jesús Salvador Patiño Monjaraz, no soy maestro de banquillo, soy un profesionista que imparto clases. Mi carrera es una licenciatura en Ciencias de la Comunicación. Llegue a este trabajo desde hace muchos años. Hace un siglo, no lo crean es broma, 15 años atrás me enviaron a hacer mi servicio social de la preparatoria a una escuela primaria. Ahí me enfrente cara a cara con unos chiquillos llenos de energía e inquietos; recuerdo que fueron los seis meses más largos de mi vida.
Durante la época de estudiante universitario visitaba mi parroquia, a diferencia del resto de mis compañeros que aprendieron a tocar guitarra, bandolinas o piano; yo me dedique a dar “temas”… Mis compañeros del coro me decían el “rollero”.
Como llegue a la profesión de la docencia de manera formal fue en el invierno del año 99. Después de un mes sin trabajo un compañero me invito a trabajar el una escuelita de capacitación para el trabajo impartiendo secundaria abierta. Durante un año laboré con ellos. Después encontré la oportunidad de dar clases en el sistema DGETI, en un CECYTE, de ahí fue la plataforma que proyectó a seguir por este hermoso camino. De verdad al principio me fue difícil trabajar con jóvenes tan inquietos, pero finalmente lo logre.
Creo en mis pocos años de docente –tengo solo seis años laborando tiempo completo en esta área - he recibido muchas recompensas en mi vida. Recuerdo que hace seis semestres iba caminando por el centro de la ciudad de Tijuana cuando se detuvo un auto. Alguien me llamó por mi nombre. Volteé sorprendido era uno de mis alumnos. Se llama Jonathan Mallorquín.
-Hola profe, ¿Cómo esta?
-Bien.
_ ¿Para donde va?
_Voy rumbo a catedral. ¿Por qué?
_Tendrá un poco de tiempo. Deseo hablar con usted.
_Claro.
-Maestro quiero agradecerle por su tiempo. Necesito comunicarle algo. Recuerdo que hace algunos semestres usted me impartió Literatura I. En una de sus clases comentó una historia de una madre que mató a su hijo traidor.
_Ya recuerdo lo que dices Jonathan te refieres a la novela de Emilio Gorky: La madre. Si, dime, que tiene que ver eso conmigo o contigo.
_Bien hace algunos meses la leí. Jamás me imagine que una madre pudiera hacerle eso a un hijo. Pero lo mas impresionante es que la novela me gusto tanto que creo que deseo leer otras.
De verdad que esa lectura me conmovió. De verdad no pensé que existieran cosas tan hermosas atrapadas en un libro. Le confieso algo su materia no me gustaba porque pensaba que leer era para gente “nerda”, sin embargo, he descubierto un mundo fantástico detrás de las palabras. Mi imaginación se ampliado a tal modo que intuyo las cosas que vienen antes de que las lean. Me divierto tanto leyendo que le regale la televisión a uno de mis primitos. Gracias por todo.
_Bien Jonathan has aprendido que lo que frenan la libertad al hombre nos son las cadenas, son sus ideas. Que bien que haz dado cabida a nuevos valores a tu vida. Sigue creyendo en ti. Los libros son excelentes amigos, fieles y considerados. Jamás no reclaman nada, están dispuestos acompañarnos a donde vallamos. Por otro lado no olvides que los mas hermoso que distingue al ser humano es creer en las virtudes de los demás. Y te habrás dado cuenta que la Literatura es una excelente consejera. Ella ha sido la confidente de todos los hombres a través del tiempo. Si se le solicitara en juicio, seria la testigo de todas las cualidades del ser humano. Y son todos esos aciertos o equívocos que nos llevan a compartir nuestra fragilidad humana. Por ello, es tan importante conocer al hombre tan de cerca. Te humaniza, te une, te fusiona a centro de todo lo visible: la verdad.
Quizás mi escrito pueda parecer algo romántico y una composición literaria pero mi formación me sujeta. Soy maestro de dicha materia y me encanta trabajar con algo tan vivo: la literatura.
Doy gracias a la vida porque estoy en este lugar haciendo lo que me gusta: enseñar. La vida del ser humano cuando no tiene un propósito fijo no sirve y creo que yo ya lo encontré, esta aquí, con mis jóvenes. Ellos son la razón para seguir. Creo quien enseña aprende. Esta es la regla del que vive en la docencia. No es un oficio. Es una forma de vida. Te enaltece y rejuvenece tu corazón; le da bríos al espíritu, te vuelve solidario. Y te muestra el camino que deben recorrer todos los grandes hombres: el conocimiento.
Hola soy Jesús Salvador Patiño Monjaraz, no soy maestro de banquillo, soy un profesionista que imparto clases. Mi carrera es una licenciatura en Ciencias de la Comunicación. Llegue a este trabajo desde hace muchos años. Hace un siglo, no lo crean es broma, 15 años atrás me enviaron a hacer mi servicio social de la preparatoria a una escuela primaria. Ahí me enfrente cara a cara con unos chiquillos llenos de energía e inquietos; recuerdo que fueron los seis meses más largos de mi vida.
Durante la época de estudiante universitario visitaba mi parroquia, a diferencia del resto de mis compañeros que aprendieron a tocar guitarra, bandolinas o piano; yo me dedique a dar “temas”… Mis compañeros del coro me decían el “rollero”.
Como llegue a la profesión de la docencia de manera formal fue en el invierno del año 99. Después de un mes sin trabajo un compañero me invito a trabajar el una escuelita de capacitación para el trabajo impartiendo secundaria abierta. Durante un año laboré con ellos. Después encontré la oportunidad de dar clases en el sistema DGETI, en un CECYTE, de ahí fue la plataforma que proyectó a seguir por este hermoso camino. De verdad al principio me fue difícil trabajar con jóvenes tan inquietos, pero finalmente lo logre.
Creo en mis pocos años de docente –tengo solo seis años laborando tiempo completo en esta área - he recibido muchas recompensas en mi vida. Recuerdo que hace seis semestres iba caminando por el centro de la ciudad de Tijuana cuando se detuvo un auto. Alguien me llamó por mi nombre. Volteé sorprendido era uno de mis alumnos. Se llama Jonathan Mallorquín.
-Hola profe, ¿Cómo esta?
-Bien.
_ ¿Para donde va?
_Voy rumbo a catedral. ¿Por qué?
_Tendrá un poco de tiempo. Deseo hablar con usted.
_Claro.
-Maestro quiero agradecerle por su tiempo. Necesito comunicarle algo. Recuerdo que hace algunos semestres usted me impartió Literatura I. En una de sus clases comentó una historia de una madre que mató a su hijo traidor.
_Ya recuerdo lo que dices Jonathan te refieres a la novela de Emilio Gorky: La madre. Si, dime, que tiene que ver eso conmigo o contigo.
_Bien hace algunos meses la leí. Jamás me imagine que una madre pudiera hacerle eso a un hijo. Pero lo mas impresionante es que la novela me gusto tanto que creo que deseo leer otras.
De verdad que esa lectura me conmovió. De verdad no pensé que existieran cosas tan hermosas atrapadas en un libro. Le confieso algo su materia no me gustaba porque pensaba que leer era para gente “nerda”, sin embargo, he descubierto un mundo fantástico detrás de las palabras. Mi imaginación se ampliado a tal modo que intuyo las cosas que vienen antes de que las lean. Me divierto tanto leyendo que le regale la televisión a uno de mis primitos. Gracias por todo.
_Bien Jonathan has aprendido que lo que frenan la libertad al hombre nos son las cadenas, son sus ideas. Que bien que haz dado cabida a nuevos valores a tu vida. Sigue creyendo en ti. Los libros son excelentes amigos, fieles y considerados. Jamás no reclaman nada, están dispuestos acompañarnos a donde vallamos. Por otro lado no olvides que los mas hermoso que distingue al ser humano es creer en las virtudes de los demás. Y te habrás dado cuenta que la Literatura es una excelente consejera. Ella ha sido la confidente de todos los hombres a través del tiempo. Si se le solicitara en juicio, seria la testigo de todas las cualidades del ser humano. Y son todos esos aciertos o equívocos que nos llevan a compartir nuestra fragilidad humana. Por ello, es tan importante conocer al hombre tan de cerca. Te humaniza, te une, te fusiona a centro de todo lo visible: la verdad.
Quizás mi escrito pueda parecer algo romántico y una composición literaria pero mi formación me sujeta. Soy maestro de dicha materia y me encanta trabajar con algo tan vivo: la literatura.
Doy gracias a la vida porque estoy en este lugar haciendo lo que me gusta: enseñar. La vida del ser humano cuando no tiene un propósito fijo no sirve y creo que yo ya lo encontré, esta aquí, con mis jóvenes. Ellos son la razón para seguir. Creo quien enseña aprende. Esta es la regla del que vive en la docencia. No es un oficio. Es una forma de vida. Te enaltece y rejuvenece tu corazón; le da bríos al espíritu, te vuelve solidario. Y te muestra el camino que deben recorrer todos los grandes hombres: el conocimiento.
Mi primera unidad
Lo que aprendí en mi primera unidad.
El trabajo del docente ha quedado desfasado en relación de las demás profesiones debido nuestra práctica docente sigue siendo igual: tradicional. Nosotros seguimos pensando que el conocimiento no ha evolucionado. Todo se ha globalizado y nuestros estudiantes interactúan de manera distinta a como lo hacíamos nosotros. Por ello, los maestros estamos en una etapa decisiva para el progreso de la toda la humanidad. No basta con enseñar viejas teorías, debemos brindar la oportunidad de nuestros alumnos sean competentes para un mundo más cambiante y diverso. Tenemos la oportunidad de usar la tecnología como un vínculo para estas nuevas generaciones y acércanos a los intereses de nuestros educandos (formar para la vida).
Hicimos un recorrido por las distintas modelos de escuelas que ha habido a lo largo de la historia de la educación en el mundo. Sin embargo, vimos que tan tediosa se vuelve la escuela tradicional, donde el maestro juega hacer “dios”: es omnisciente, omnipotente e inefable. Volviéndose intolerable. Mientras que la escuela nueva se enfoca a que el alumno aprende por su cuenta lo que le interesa a su paso, una metodología más laisse faire (déjalo ser), en ella el maestro es sólo un facilitador. En el modelo constructivista observamos que el conocimiento parte de un hecho trascendental: la socialización. El estudiante construye su conocimiento a través de sus conocimientos previos el maestro se encarga de enganchar al educando y lo acompaña en su gran aventura. De las otras dos metodologías recuerdo muy poco….
Tenemos la oportunidad de acompañar a los estudiantes en la adquisición de sus aprendizajes respetando que los educandos son un grupo heterogéneo, buscando aplicaciones didácticas mas adecuadas a sus intereses; encontrando los códigos adecuados para hacer llegar nuestra intención comunicativa entre los integrantes del proceso enseñanza. Puede ser todo un reto pero si abrimos un canal que nos vincule con las motivaciones y expectativas de los estudiantes podremos salir avante con las metas de la escuela. Nos debemos abandonar el principio de la educación: generar una sociedad responsable, humana que respete la individualidad y defienda los valores del hombre. Por ello, los maestros debemos ser gestores de cambios de actitudes, organizar y dosificar los recursos-tanto humanos como materiales- para que la escuela pueda crear un puente que una a tanto a padres de familia, alumnos y comunidad para luchar en conjunto a nuevos retos de la sociedad. Sin temer a la incertidumbre que trae el futuro: problemas económicos, falta de alimentos, problemas ambientales, etc. Desde la escuela podemos promover cambios éticos en los educando. Los maestros podemos reforzar valores que integren al ser humano a mundo cada día con mayores retos. Entender que la sociedad y la tecnología han avanzado de manera desigual, es ahí donde el docente esta en una posición casi privilegiada en relación al resto de todas las profesiones. Porque él puede estar generando nuevas expectativas a sus educando, integrarlos con herramientas para enfrentar la vida en comunidad, así mismo, integrarse como un ser único pero con relación con su medio y consigo mismo. Y crea en si mismo no tenga miedo para luchar contra los perjuicios y la discriminación sexual, étnicas y sociales.
Luego participamos en la creación de una Webquest de cómo administrar tanto el tiempo, los recursos de la red (en el caso de la información) en ella hicimos una propuestas sobre de cómo vincular al estudiante con la red. Ayudando al estudiante con un sin fin de hipervínculos para buscar la información, desarrollaran su habilidad investigativa y sobre todo aprender a dosificar sus recursos para desarrollar su propio conocimiento.
La primera etapa del curso fue un viaje interesante. Encontré que necesitamos estar más pendientes de nuestra formación docente, a la altura de los nuevos tiempos (tecnológicamente hablando) podemos seguir adelante…. Siempre y cuando no decaiga nuestro interés por fortalecer nuestras experiencias docentes acompañándolas con un poco de la actualización.
Una vez hecho mi evaluación sobre mis fortalezas encontré que como maestro tengo que aprender a organizarme un poco más en mis clases y brindar más participación a mis alumnos en el proceso aprendizaje (dejar el protagonismo), sostener con fuerza las convicciones pero no llegar a la agresión o la imponerte por ello bebo tener cuidado de confundir de mis jóvenes. Es tan difícil ser un maestro de carne y hueso porque los grandes ejemplos nos han vuelto seres inefables, justo y sobre fuertes. Tal vez estoy lejos de parecer un roble, pero puedo ser un pequeño sauce que se mece con el viento y sigue nutriendo del manantial. Que bueno sería que nunca tuviéramos errores pero que aburrido.
El trabajo del docente ha quedado desfasado en relación de las demás profesiones debido nuestra práctica docente sigue siendo igual: tradicional. Nosotros seguimos pensando que el conocimiento no ha evolucionado. Todo se ha globalizado y nuestros estudiantes interactúan de manera distinta a como lo hacíamos nosotros. Por ello, los maestros estamos en una etapa decisiva para el progreso de la toda la humanidad. No basta con enseñar viejas teorías, debemos brindar la oportunidad de nuestros alumnos sean competentes para un mundo más cambiante y diverso. Tenemos la oportunidad de usar la tecnología como un vínculo para estas nuevas generaciones y acércanos a los intereses de nuestros educandos (formar para la vida).
Hicimos un recorrido por las distintas modelos de escuelas que ha habido a lo largo de la historia de la educación en el mundo. Sin embargo, vimos que tan tediosa se vuelve la escuela tradicional, donde el maestro juega hacer “dios”: es omnisciente, omnipotente e inefable. Volviéndose intolerable. Mientras que la escuela nueva se enfoca a que el alumno aprende por su cuenta lo que le interesa a su paso, una metodología más laisse faire (déjalo ser), en ella el maestro es sólo un facilitador. En el modelo constructivista observamos que el conocimiento parte de un hecho trascendental: la socialización. El estudiante construye su conocimiento a través de sus conocimientos previos el maestro se encarga de enganchar al educando y lo acompaña en su gran aventura. De las otras dos metodologías recuerdo muy poco….
Tenemos la oportunidad de acompañar a los estudiantes en la adquisición de sus aprendizajes respetando que los educandos son un grupo heterogéneo, buscando aplicaciones didácticas mas adecuadas a sus intereses; encontrando los códigos adecuados para hacer llegar nuestra intención comunicativa entre los integrantes del proceso enseñanza. Puede ser todo un reto pero si abrimos un canal que nos vincule con las motivaciones y expectativas de los estudiantes podremos salir avante con las metas de la escuela. Nos debemos abandonar el principio de la educación: generar una sociedad responsable, humana que respete la individualidad y defienda los valores del hombre. Por ello, los maestros debemos ser gestores de cambios de actitudes, organizar y dosificar los recursos-tanto humanos como materiales- para que la escuela pueda crear un puente que una a tanto a padres de familia, alumnos y comunidad para luchar en conjunto a nuevos retos de la sociedad. Sin temer a la incertidumbre que trae el futuro: problemas económicos, falta de alimentos, problemas ambientales, etc. Desde la escuela podemos promover cambios éticos en los educando. Los maestros podemos reforzar valores que integren al ser humano a mundo cada día con mayores retos. Entender que la sociedad y la tecnología han avanzado de manera desigual, es ahí donde el docente esta en una posición casi privilegiada en relación al resto de todas las profesiones. Porque él puede estar generando nuevas expectativas a sus educando, integrarlos con herramientas para enfrentar la vida en comunidad, así mismo, integrarse como un ser único pero con relación con su medio y consigo mismo. Y crea en si mismo no tenga miedo para luchar contra los perjuicios y la discriminación sexual, étnicas y sociales.
Luego participamos en la creación de una Webquest de cómo administrar tanto el tiempo, los recursos de la red (en el caso de la información) en ella hicimos una propuestas sobre de cómo vincular al estudiante con la red. Ayudando al estudiante con un sin fin de hipervínculos para buscar la información, desarrollaran su habilidad investigativa y sobre todo aprender a dosificar sus recursos para desarrollar su propio conocimiento.
La primera etapa del curso fue un viaje interesante. Encontré que necesitamos estar más pendientes de nuestra formación docente, a la altura de los nuevos tiempos (tecnológicamente hablando) podemos seguir adelante…. Siempre y cuando no decaiga nuestro interés por fortalecer nuestras experiencias docentes acompañándolas con un poco de la actualización.
Una vez hecho mi evaluación sobre mis fortalezas encontré que como maestro tengo que aprender a organizarme un poco más en mis clases y brindar más participación a mis alumnos en el proceso aprendizaje (dejar el protagonismo), sostener con fuerza las convicciones pero no llegar a la agresión o la imponerte por ello bebo tener cuidado de confundir de mis jóvenes. Es tan difícil ser un maestro de carne y hueso porque los grandes ejemplos nos han vuelto seres inefables, justo y sobre fuertes. Tal vez estoy lejos de parecer un roble, pero puedo ser un pequeño sauce que se mece con el viento y sigue nutriendo del manantial. Que bueno sería que nunca tuviéramos errores pero que aburrido.
jueves, 7 de agosto de 2008
Lo que aprendí en el curso....
El trabajo del docente ha quedado desfasado en relación de las demás profesiones debido nuestra práctica docente sigue siendo igual: tradicional. Nosotros seguimos pensando que el conocimiento no ha evolucionado. Todo se ha globalizado y nuestros estudiantes interactúan de manera distinta a como lo hacíamos nosotros. Por ello, los maestros estamos en una etapa decisiva para el progreso de la toda la humanidad. No basta con enseñar viejas teorías, debemos brindar la oportunidad de nuestros alumnos sean competentes para un mundo más cambiante y diverso. Tenemos la oportunidad de usar la tecnología como un vínculo para estas nuevas generaciones y acércanos a los intereses de nuestros educandos (formar para la vida).
Hicimos un recorrido por las distintas modelos de escuelas que ha habido a lo largo de la historia de la educación en el mundo. Sin embargo, vimos que tan tediosa se vuelve la escuela tradicional, donde el maestro juega hacer “dios”: es omnisciente, omnipotente e inefable. Volviéndose intolerable. Mientras que la escuela nueva se enfoca a que el alumno aprende por su cuenta lo que le interesa a su paso, una metodología más laisse faire (déjalo ser), en ella el maestro es sólo un facilitador. En el modelo constructivista observamos que el conocimiento parte de un hecho trascendental: la socialización. El estudiante construye su conocimiento a través de sus conocimientos previos el maestro se encarga de enganchar al educando y lo acompaña en su gran aventura. De las otras dos metodologías recuerdo muy poco….
Tenemos la oportunidad de acompañar a los estudiantes en la adquisición de sus aprendizajes respetando que los educandos son un grupo heterogéneo, buscando aplicaciones didácticas mas adecuadas a sus intereses; encontrando los códigos adecuados para hacer llegar nuestra intención comunicativa entre los integrantes del proceso enseñanza. Puede ser todo un reto pero si abrimos un canal que nos vincule con las motivaciones y expectativas de los estudiantes podremos salir avante con las metas de la escuela. Nos debemos abandonar el principio de la educación: generar una sociedad responsable, humana que respete la individualidad y defienda los valores del hombre. Por ello, los maestros debemos ser gestores de cambios de actitudes, organizar y dosificar los recursos-tanto humanos como materiales- para que la escuela pueda crear un puente que una a tanto a padres de familia, alumnos y comunidad para luchar en conjunto a nuevos retos de la sociedad. Sin temer a la incertidumbre que trae el futuro: problemas económicos, falta de alimentos, problemas ambientales, etc. Desde la escuela podemos promover cambios éticos en los educando. Los maestros podemos reforzar valores que integren al ser humano a mundo cada día con mayores retos. Entender que la sociedad y la tecnología han avanzado de manera desigual, es ahí donde el docente esta en una posición casi privilegiada en relación al resto de todas las profesiones. Porque él puede estar generando nuevas expectativas a sus educando, integrarlos con herramientas para enfrentar la vida en comunidad, así mismo, integrarse como un ser único pero con relación con su medio y consigo mismo. Y crea en si mismo no tenga miedo para luchar contra los perjuicios y la discriminación sexual, étnicas y sociales.
Luego participamos en la creación de una Webquest de cómo administrar tanto el tiempo, los recursos de la red (en el caso de la información) en ella hicimos una propuestas sobre de cómo vincular al estudiante con la red. Ayudando al estudiante con un sin fin de hipervínculos para buscar la información, desarrollaran su habilidad investigativa y sobre todo aprender a dosificar sus recursos para desarrollar su propio conocimiento.
La primera etapa del curso fue un viaje interesante. Encontré que necesitamos estar más pendientes de nuestra formación docente, a la altura de los nuevos tiempos (tecnológicamente hablando) podemos seguir adelante…. Siempre y cuando no decaiga nuestro interés por fortalecer nuestras experiencias docentes acompañándolas con un poco de la actualización.
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