Hola soy Jesús Salvador Patiño Monjaraz, no soy maestro de banquillo, soy un profesionista que imparto clases. Mi carrera es una licenciatura en Ciencias de la Comunicación. Llegue a este trabajo desde hace muchos años. Hace un siglo, no lo crean es broma, 15 años atrás me enviaron a hacer mi servicio social de la preparatoria a una escuela primaria. Ahí me enfrente cara a cara con unos chiquillos llenos de energía e inquietos; recuerdo que fueron los seis meses más largos de mi vida.
Durante la época de estudiante universitario visitaba mi parroquia, a diferencia del resto de mis compañeros que aprendieron a tocar guitarra, bandolinas o piano; yo me dedique a dar “temas”… Mis compañeros del coro me decían el “rollero”.
Como llegue a la profesión de la docencia de manera formal fue en el invierno del año 99. Después de un mes sin trabajo un compañero me invito a trabajar el una escuelita de capacitación para el trabajo impartiendo secundaria abierta. Durante un año laboré con ellos. Después encontré la oportunidad de dar clases en el sistema DGETI, en un CECYTE, de ahí fue la plataforma que proyectó a seguir por este hermoso camino. De verdad al principio me fue difícil trabajar con jóvenes tan inquietos, pero finalmente lo logre.
Creo en mis pocos años de docente –tengo solo seis años laborando tiempo completo en esta área - he recibido muchas recompensas en mi vida. Recuerdo que hace seis semestres iba caminando por el centro de la ciudad de Tijuana cuando se detuvo un auto. Alguien me llamó por mi nombre. Volteé sorprendido era uno de mis alumnos. Se llama Jonathan Mallorquín.
-Hola profe, ¿Cómo esta?
-Bien.
_ ¿Para donde va?
_Voy rumbo a catedral. ¿Por qué?
_Tendrá un poco de tiempo. Deseo hablar con usted.
_Claro.
-Maestro quiero agradecerle por su tiempo. Necesito comunicarle algo. Recuerdo que hace algunos semestres usted me impartió Literatura I. En una de sus clases comentó una historia de una madre que mató a su hijo traidor.
_Ya recuerdo lo que dices Jonathan te refieres a la novela de Emilio Gorky: La madre. Si, dime, que tiene que ver eso conmigo o contigo.
_Bien hace algunos meses la leí. Jamás me imagine que una madre pudiera hacerle eso a un hijo. Pero lo mas impresionante es que la novela me gusto tanto que creo que deseo leer otras.
De verdad que esa lectura me conmovió. De verdad no pensé que existieran cosas tan hermosas atrapadas en un libro. Le confieso algo su materia no me gustaba porque pensaba que leer era para gente “nerda”, sin embargo, he descubierto un mundo fantástico detrás de las palabras. Mi imaginación se ampliado a tal modo que intuyo las cosas que vienen antes de que las lean. Me divierto tanto leyendo que le regale la televisión a uno de mis primitos. Gracias por todo.
_Bien Jonathan has aprendido que lo que frenan la libertad al hombre nos son las cadenas, son sus ideas. Que bien que haz dado cabida a nuevos valores a tu vida. Sigue creyendo en ti. Los libros son excelentes amigos, fieles y considerados. Jamás no reclaman nada, están dispuestos acompañarnos a donde vallamos. Por otro lado no olvides que los mas hermoso que distingue al ser humano es creer en las virtudes de los demás. Y te habrás dado cuenta que la Literatura es una excelente consejera. Ella ha sido la confidente de todos los hombres a través del tiempo. Si se le solicitara en juicio, seria la testigo de todas las cualidades del ser humano. Y son todos esos aciertos o equívocos que nos llevan a compartir nuestra fragilidad humana. Por ello, es tan importante conocer al hombre tan de cerca. Te humaniza, te une, te fusiona a centro de todo lo visible: la verdad.
Quizás mi escrito pueda parecer algo romántico y una composición literaria pero mi formación me sujeta. Soy maestro de dicha materia y me encanta trabajar con algo tan vivo: la literatura.
Doy gracias a la vida porque estoy en este lugar haciendo lo que me gusta: enseñar. La vida del ser humano cuando no tiene un propósito fijo no sirve y creo que yo ya lo encontré, esta aquí, con mis jóvenes. Ellos son la razón para seguir. Creo quien enseña aprende. Esta es la regla del que vive en la docencia. No es un oficio. Es una forma de vida. Te enaltece y rejuvenece tu corazón; le da bríos al espíritu, te vuelve solidario. Y te muestra el camino que deben recorrer todos los grandes hombres: el conocimiento.

2 comentarios:
Hola profesor Jesús, soy Isaura Valencia Soto pertenezco al area histórico-social y estoy aquí en este grupo de la especialidad. Quiero decirte que me agrado el diseño de tu blog (ojalá me pasaras algunos tips para mejorar el mio), esa imágen de un gran maestro que pones al inicio es muy bonita.
En cuanto a lo demás considero que conicidimos en varias cosas:a mi me agrada combinar la lectura especialmente los cuentos con temas de "Estructura Socioeconómica de méxico"; les pido elaboren un cuento (por ejemplo) que harían si ellos (los alumnos) fueran Presidente de la República, no sabes que cantidad de aspectos socioeconómicos proponen y bueno esto es parte de lo que comparto contigo.
Por otro lado, no creo que tu escrito contenga bastante romanticismo (o algo parecido que tu dices), en lo personal aunque estudie sociología; en mi etapa de bachiller me encantaba la materia de Literatura (especialmente con la Profesora Ana Sara), imaginate saliamos del salón de clases suspire y suspire ¿tu crees?.
Bueno espero haberme dado a entender por este medio electrónico, saludos hasta allá lejos donde estás; yo estoy en el Estado de méxico.
Éxito en tu semestre que inicia, Isaura.
hola profesor patiño, me gusta mucho su blog, de verdad que yo jamas me imagine, que yo me pondria a leer siquiera unos minutos o hasta una hora, de verdad profe le agradesco por aver inisiado este abito en mi, claro no me la paso leyendo, pero si me detengo a leer los temas que usted nos da y si me empieza a gustar la lectura, yo la siento como si me relajara.
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